El artículo 22 del Decreto 2012-3 del 3 enero, publicado en el Journal Officiel de la République Française, establece la prohibición, desde el pasado 5 de enero, de utilizar un dispositivo para advertir o informar al conductor de la ubicación exacta de los radares. El incumplimiento de esta prohibición está sancionado con una multa de 1.500 euros y la retirada de 6 puntos del carné de conducir.
Además, el uso del teléfóno móvil cuando se está conduciendo está sancionado con 135 euros y la retirada de 3 puntos. El manos libres está autorizado.