
El Consejo de ministros celebrado el pasado 6 de octubre aprobó cuatro nuevas directrices básicas de protección civil destinadas a reforzar la capacidad de preparación y respuesta de las administraciones públicas ante algunos de los riesgos con mayor potencial de impacto sobre la población, los bienes y el territorio. Las nuevas directrices regulan la planificación frente a accidentes graves con sustancias peligrosas, riesgo sísmico, riesgo volcánico y autoprotección, en el marco del proceso de modernización del Sistema Nacional impulsado desde la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias.
La directriz básica sobre accidentes graves con sustancias peligrosas, publicada en el BOE de 10 de octubre, establece un marco común para la prevención y gestión de incidentes en instalaciones que fabrican, almacenan o manipulan este tipo de productos. El texto actualiza los criterios de actuación ante fugas tóxicas, incendios, explosiones o vertidos contaminantes, refuerza los sistemas de alerta e información a la población y mejora la coordinación entre administraciones, servicios de emergencia y empresas afectadas.
Por su parte, la directriz básica de riesgo sísmico fija los criterios esenciales para la planificación ante terremotos y fenómenos asociados, impulsando el análisis de vulnerabilidades, la preparación operativa, los sistemas de alerta y la protección de infraestructuras críticas y servicios esenciales.
La nueva directriz sobre riesgo volcánico actualiza los procedimientos de actuación ante procesos eruptivos e incorpora medidas de vigilancia científico-técnica, alerta temprana, protección de la población, planificación de evacuaciones y gestión de emergencias de larga duración.
Por último, la directriz básica de autoprotección establece los criterios y requisitos mínimos que deberán orientar la elaboración de los planes de autoprotección de centros, establecimientos e instalaciones cuyas actividades puedan generar situaciones de emergencia en el ámbito de la protección civil.
Actualización del Sistema Nacional de Protección Civil
Estas cuatro directrices se suman a las ya aprobadas este año para fenómenos meteorológicos adversos, incendios forestales, inundaciones y transporte terrestre de mercancías peligrosas.
Además, desde la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias se continúa trabajando en la elaboración y desarrollo de las cuatro últimas directrices básicas previstas, relativas a los riesgos biológicos, radiológicos, por maremoto y de accidentes aéreos.