El pasado 28 de noviembre entró en servicio el último tramo de la A-68 entre Aragón y Navarra tras casi una década de obras. Este nuevo tramo forma parte de un proyecto para duplicar y mejorar el trazado de 15,10 km de la carretera N-232, tras una inversión global de 75,2 millones de euros y enlaza los dos tramos adyacentes de la autovía A-68 que ya están abiertos, estableciéndose así una vía de alta capacidad entre Zaragoza y Tudela. Este nuevo tramo engloba los enlaces de Mallén y de Cortes, además de tres vías de servicio, permitiendo la conexión de la autovía con estos dos municipios y sus polígonos industriales, así como con la red de carreteras provincial que conecta los municipios de la comarca Campo de Borja.