Las empresas de transporte que realizan transporte internacional y las que hacen nacional pero dependen de la mercancía procedente de Europa están sufriendo, una vez más, una grave situación que afecta a la seguridad de personas, mercancías y a la economía de las empresas. Los agricultores y ganaderos franceses están protagonizando disturbios y cortes en las carreteras e infraestructuras críticas. Ocurrió en diciembre, durante dos semanas, con interminables cortes de tráfico que provocaron retenciones de catorce kilómetros en el lado guipuzcoano. Esta situación vuelve a reproducirse desde el viernes pasado, con unas movilizaciones que han provocado que las autoridades hayan cortado el tráfico para vehículos pesados en ambos sentidos en Biriatou. Una medida inconcebible e inadmisible, ¿dónde queda el derecho de libre circulación de personas y mercancías? (…)