
La Comisión Europea, de la mano del Comisario de Fiscalidad y Unión Aduanera Kovacs, propuso el martes pasado una actualización de los tipos mínimos del impuesto sobre el gasoil, que para España puede suponer un incremento en la carga impositiva de hasta el 20%. Bruselas pretende acabar así con el llamado turismo del combustible.