Los ministros de transporte de la UE se reunieron este pasado martes en una videoconferencia informal para evaluar el impacto de los acontecimientos en Oriente Medio en el sector del transporte, lo que supone un paso importante hacia una respuesta coordinada de la UE ante el aumento de los costes del combustible y la volatilidad del mercado.
Tal y como informa la IRU en su página web, «los ministros subrayaron que el aumento de los precios del combustible y la volatilidad de los precios ya están ejerciendo una presión considerable sobre los operadores de transporte, con consecuencias para las cadenas de suministro. Hicieron hincapié en la necesidad de mantener redes de transporte resilientes, salvaguardar las cadenas de suministro y evitar respuestas nacionales fragmentadas».
Los ministros destacaron «la necesidad de adoptar medidas específicas y temporales, incluido el uso de ayudas estatales y flexibilidad regulatoria, manteniendo al mismo tiempo la proporcionalidad y la igualdad de condiciones en todo el mercado único».
También subrayaron la «importancia de garantizar la continuidad del suministro de combustible, fortalecer la resiliencia del sistema y supervisar de cerca las reservas de combustible, reconociendo la volatilidad de los precios como el desafío más inmediato».
De cara al futuro, la IRU subraya que las medidas de la UE deben traducirse rápidamente en apoyo práctico sobre el terreno, en particular para los operadores que se enfrentan a márgenes ajustados y a una capacidad limitada para absorber nuevos impactos en los costes.
Ante la previsión de que la Comisión Europea presente su conjunto de herramientas para la crisis y las medidas que la acompañan en los próximos días, la IRU pide una actuación rápida, coordinada y eficaz que refleje la realidad operativa y proporcione ayuda inmediata a los operadores de transporte de toda la UE.